Percentiles. La obsesión de muchas madres.

En el artículo de hoy queremos hablaros de una métrica, muy empleada por los pediatras, que con sólo mentarse provoca el pavor en madres y padres de todo el mundo. Son los temidos percentiles.

Es habitual observar a los aterrados padres en la revisión rutinaria de su bebé, a la espera de que el pediatra “dicte sentencia” con los inquietantes porcentajes que arroja el estudio de los percentiles de su hijo.

¿El percentil es bajo? Eso es que el niño no se alimenta bien, no está creciendo. Y lo peor, las abuelas saben que hoy tocaba revisión.

Cuando se enteren del resultado, de hecho ni hemos salido de la consulta y ya están preguntando por whatsapp, la que nos va a caer...

Pero ¿qué son en realidad los percentiles y cómo se miden?

Los percentiles son tablas de crecimiento que valoran el desarrollo de los niños en base a unos valores de referencia. Se representan con gráficas que indican edad, sexo, estatura, peso y perímetro encefálico. Estas tablas se rigen por números: 3, 10, 25, 50, 75, 90 y 97. El percentil más alto es el 97 y el más bajo el 3.

¿Entonces, qué significa que mi hijo tiene un percentil 75 en peso?

Básicamente, que un 75% de los niños de su misma edad están por debajo del peso de tu hijo. Es decir, que sólo el 25% de los niños pesan más que él.

Entonces, si mi hijo tiene un percentil 10 en peso, ¿debo preocuparme?

En este caso nos encontramos en una situación donde sólo 10 de cada 100 niños de su edad pesan menos que tu bebé. Si en la anterior revisión su percentil era, por ejemplo, 75, y en la actual se observa este cambio considerable, esto puede ponernos sobre aviso, ya que la evolución de un bebé de 0 a 2 años suele ser constante. Pero si tu bebé por norma suele estar en los mismos percentiles, se alimenta bien, está sano y tu pediatra no ve problema, no tienes por qué preocuparte, aunque los percentiles no sean tan altos.

Por otro lado, es tan importante analizar tanto una bajada en los percentiles como una subida pronunciada. Sin olvidarnos de analizar la correlación entre peso y estatura. Si nuestro bebé tiene en peso un percentil 97 y en estatura un 25, es interesante analizar el por qué. Pero no lo hagáis vosotras en casa. Es el trabajo de vuestro pediatra, que por seguro entenderá algo más de este tema.

Vamos a analizar una situación clásica del “universo percentil”. Es una madre primeriza realmente preocupada por sus resultados.

Su bebé, revisión tras revisión, sigue en un 25 de altura y sus padres “los abuelos” insisten en que hay que ir al médico para que analice por qué no crece más. Y nosotras les preguntamos a ellos: ¿Cuánto miden?

1,50 ella y 1,60 él. ¿Casualidad? Quizá el niño ha salido a sus abuelos y no es tan alto. Y la bisabuela ¡que mira que era bajita! poca cosa decían, vivió hasta los 103 años y con una salud de hierro casi hasta el final.

En el mundo hay personas altas, bajas, corpulentas, con la cabeza más grande, más pequeña, y estos rasgos los presentan en muchos casos ya desde que son bebés. Por eso, nuestro consejo, es que no debemos obsesionarnos por los números.

¿Y si el pediatra considera que ha habido una bajada a tener en cuenta en los percentiles?

En un artículo anterior os explicábamos sobre las bondades de los mejores complementos nutricionales para niños “mal comedores”. Una buena solución si tu bebé ha experimentado un cambio brusco a la baja en sus percentiles y necesita ese extra. Pero siempre bajo la supervisión del pediatra y sólo cuando éste indique que es recomendable. Seguro que en tiempos de la bisabuela esos complementos no existían y en su caso particular, como tampoco lo habría necesitado, creció poquito, pero fuerte y sana.

¿Y vosotras? ¿Habéis sentido esa obsesión por los percentiles de vuestros hijos? Estamos deseando conocer vuestros comentarios.

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José Antonio Galán Ceballos

Farmacéutico Titular y CEO de mamasparasiempre.com

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