La postura a evitar cuando porteas a tu bebé

La postura a evitar cuando porteas a tu bebé

Antes de comenzar este post, queremos, a modo de curiosidad, explicaros el significado del término portear en el diccionario de la RAE.

*Portear: Llevar o transportar una cosa de un lugar a otro a cambio de un porte o precio convenido.

Entonces, entendemos que cada vez que vemos a un precioso bebé, disfrutando sobre el pecho de su entregado papá o mamá, en realidad está siendo transportado a cambio de un beneficio

Y estamos firmemente convencidas de ello. Porque esa mamá o papá, y lo decimos por experiencia, sienten en ese momento del “porteo” un bienestar y una conexión tan grande con su pequeña o pequeño, que todo lo que está a su alrededor pasa a un segundo plano. 

¡Dame todo el dinero del mundo! Pero si puedes, mejor, ¡dame un portabebés para disfrutar mientras se duerme en mi pecho! 

Por suerte para mamás, papás y bebés, el portabebés ha tomado especial protagonismo en los últimos años gracias a su practicidad y a los beneficios “no económicos” que aporta a ambas partes. Digamos que portear al bebé está de moda ¡Bien! y por eso en la Farmacia Online Mamás para Siempre consideramos imprescindible escribir este artículo sobre cómo portear de la manera más adecuada a nuestros bebés. 

Aunque vamos a daros una serie de claves y consejos sobre cómo hacerlo, empezaremos por la postura a evitar a toda costa:

Jamás debemos portear a nuestro bebé mirando hacia delante.

Dicho esto,vamos a enumerar los conceptos básicos para un porteo saludable y ergonómico.

En primer lugar, algo obvio tras lo que acabamos de advertir. El bebé debe ir mirando hacia ti, apoyando su cabecita sobre tu pecho. 

La espalda del bebé debe ir en forma de C para respetar la posición natural de su columna.

Una vez lo hemos introducido en el portabebés, debemos comprobar que sus piernas formen una M en consonancia con el nivel de desarrollo de sus caderas.

El bebé debe ir a la altura de “nuestros besos” para una mayor comodidad y seguridad. Si se queda más abajo pesará más, y si queda más arriba nos tapará la vista. 

Cuando nuestro bebé es muy pequeño debemos asegurarnos de que tenga las vías respiratorias despejadas, ya que en las primeras semanas no tienen la fuerza ni la capacidad para moverse si lo necesitan.

El portabebés debe ir ajustado correctamente, por seguridad y para no forzar posturas.

¿Y por qué no se puede portear a los bebés hacia fuera?

Muchas madres y padres, sin intuir que el porteo hacia fuera puede ser perjudicial, lo practican, ya que se considera más estimulante para el bebé ir admirando el mundo. 

Sin embargo, la postura del bebé mirando hacia fuera es antinatural. La forma natural de la espalda es en forma de C. Al tener la espalda contra el cuerpo del porteador, al bebé no le es posible mantener esta posición, siendo perjudicial tanto para el bebé como para la persona que está porteando, ya que inconscientemente fuerza su propia espalda para contrarrestar esa postura.

La postura natural es la de acople entre porteador y bebé, para que el cuerpo del bebé esté en contacto con el pecho del porteador. Además, como valor añadido, el porteo facilita la lactancia materna, ya que con un simple gesto el bebé puede tener acceso al pecho de su mamá. Si el bebé está cansado puede girar la cabeza y dormirse en el pecho. Y por supuesto, de este modo hay contacto visual con el bebé.

Sin embargo, al ir mirando hacia fuera se pierde ese contacto visual con el bebé y no podemos controlarlo en todo momento. Además, el recién nacido no tiene control de su cabeza y su cuello todavía no tiene la fuerza suficiente para sujetarla, por lo que queda colgando hacia delante sin ningún tipo de soporte. Mientras que al mirar hacia ti pueden apoyar su cabeza en tu pecho.

Otro motivo para evitar el porteo hacia fuera es porque afecta el desarrollo óseo de la cadera del bebé. Las piernas deben ir colocadas en forma de M, es decir, el portabebé tiene que sujetar todo el culete y las piernas hasta la altura de las rodillas, evitando la sujección desde la ingle que además de hacerle daño, hace que las piernas queden colgando. Esta postura en la que el bebé va a horcajadas favorece el correcto desarrollo de la cadera y previene la displasia.

¿Entonces, por qué se ofertan portabebés que permiten el porteo delantero?

Expertos en pediatría dudan de que un porteo hacia adelante pueda asegurar que se cumplan las premisas previamente expuestas sobre la espalda en forma de C y las piernas en forma de M. Por eso, la recomendación general es que nos decantemos siempre y en todo momento por el porteo en el que nuestro bebé nos mira, sea cual sea la marca o el modelo del portabebés. 

¿Y vosotras? ¿Porteáis a vuestros bebés? ¿Cómo ha sido vuestra experiencia?