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NECESIDADES NUTRICIONALES DEL LACTANTE

NECESIDADES NUTRICIONALES DEL LACTANTE

El lactante es el niño que se alimenta fundamentalmente de leche. Comprende la edad que va desde el nacimiento a 12 meses.

A continuación os dejamos unas tablas como referencia en cuanto a las necesidades nutricionales del lactante 

Junto al oxígeno, el agua es el constituyente más importante en el mantenimiento de la vida. Sus funciones serían:

1) Transporta sustancias hacia las células y desde ellas.

2) Aporta un medio acuoso para el metabolismo celular y actúa como un   solvente para   los solutos disponibles en la función celular.

3) Mantiene la constancia fisicoquímica del líquido intracelular y extracelular.

4) Mantiene el volumen plasmático o vascular.

5) Ayuda en la digestión de los alimentos.

6) Aporta un medio para la excreción de los residuos corporales a través de  la piel, los pulmones, los riñones y el tracto intestinal.

7) Regula la temperatura corporal.

La cantidad de agua que ingresa al cuerpo diariamente debe ser aproximadamente igual a la cantidad de pérdida de agua. Ingresa como agua o líquido bebido como resultado de la sed, como agua «escondida» en los alimentos y como agua de oxidación producida durante los procesos metabólicos. El lactante sano debe consumir líquidos que sumen hasta el 10-15 % del peso corporal; un adulto consume aproximadamente 2 a 4 % del peso corporal por día. En la persona normal sana, el agua se pierde continuamente a través del tracto gastrointestinal en la materia fecal y la saliva, a través de la piel y los pulmones como resultado de la evaporación de agua y a través de los riñones, cuya excreción contiene urea y otros productos de metabolismo en combinación con agua.

En la enfermedad estas pérdidas pueden estar aumentadas como resultado de la fiebre, mayor excreción urinaria, diarrea y vómitos. Si al mismo tiempo un lactante no, ingiere el agua suficiente, se harán evidentes los signos de deshidratación como secreciones espesas, sequedad de la boca, pérdida de la turgencia cutánea, ojos hundidos, pérdida de peso, depresión de las fontanelas y orina concentrada.

PROTEÍNAS

Las proteínas son componentes esenciales para el organismo y son necesarias tanto para la reposición de tejido como para su crecimiento, además de formar parte de unidades bioquímicas especializadas (enzimas, hormonas, anticuerpos). Las proteínas constituye el 11 % de la masa corporal en el recién nacido y aumentan hasta el 15 %

Los requerimientos de proteína durante el crecimiento rápido que ocurre en la lactancia son mayores, por kilogramo de peso,

que para el adulto o el infante. Las recomendaciones están basadas en la composición de la leche humana, suponiendo que la eficiencia de la utilización de la leche de la madre fuese del 100 % .

LÍPIDOS

El contenido de grasas es el componente de la leche que mayor variación presenta y depende, cuantitativa y cualitativamente, de la nutrición materna y de la secreción de prolactina(en el caso de lactancia materna). La alimentación de una madre bien nutrida aporta una gama de ácidos grasos insaturados que asegura al bebé el aporte de ácidos grasos esenciales. La composición de ácidos grasos esenciales depende exclusivamente de la alimentación y de las reservas maternas. Si una mujer se ha nutrido bien durante el embarazo, sus reservas de grasas pueden aportar aproximadamente un tercio de la energía y de los ácidos grasos esenciales necesarios durante los tres primeros meses de lactancia.

Se recomienda que los lactantes consuman un mínimo de 3,8 g/100 kcal y un máximo de 6 g/100 kcal de grasa (que constituye entre un 30-54 % de las calorías de la energía total de la alimentación). Esta cantidad se encuentra en la leche humana y en todas las leches artificiales preparadas para lactantes. Los consumos significativamente más bajos, como los provenientes de alimentaciones con leche descremada, originan un consumo energético inadecuado.

HIDRATOS DE CARBONO

Los hidratos de carbono aportan la mayor porción, aproximadamente del 40 al 50 %, de las necesidades calóricas de los lactantes.

Si no se aportan hidratos de carbono suficientes en la dieta para producir energía, las proteínas y las grasas son metabolizadas para cubrir esta necesidad. Un ingreso adecuado de hidratos de carbono permite que las proteínas sean utilizadas para la síntesis tisular. La fuente de hidratos de carbono en la dieta del lactante es la forma de lactosa hallada tanto en la leche humana como en la leche de vaca.

CALCIO

Aproximadamente el 99 % del calcio total está contenido en el esqueleto.

La vitamina D juega un papel fundamental en su absorción.

Lactancia Materna        Fórmulas
0-6 meses      210mg/día       400mg/día
6-12 meses      270mg/día       600mg/día

HIERRO

Los lactantes sanos tienen reservas adecuadas de hierro para crecer hasta el doble de su peso de nacimiento. Esta duplicación en el peso ocurre más o menos a los cuatro meses de edad en los lactantes a término, y mucho antes en los pretérmino. Los consumos recomendados para el hierro aumentan de 6 mg/día en los primeros seis meses a 10 mg/día desde los seis meses hasta los tres años de edad.

ZINC

Los recién nacidos normales no tienen reservas de zinc, por tanto, son inmediatamente dependientes de una fuente alimentaria.

VITAMINAS

Pueden ser liposolubles o hidrosolubles. Debido a que las vitaminas liposolubles A, D, E y K son almacenadas en las grasas corporales, no es esencial que se consuman diariamente a menos que sólo se tomen cantidades mínimas. Asimismo, éstas pueden ser almacenadas y suelen elevarse hasta niveles tóxicos si ingresan en demasiada cantidad al cuerpo. Las vitaminas hidrosolubles B y C en su mayor parte no son almacenadas en el cuerpo. Deben ingerirse en cantidades adecuadas en la dieta cada día de modo que no ocurra deficiencia en un período de tiempo. Las vitaminas hidrosolubles son frágiles y pueden destruirse durante el almacenamiento, procesamiento o preparación de los alimentos.

Los lactantes amamantados consumen menos leche durante los primeros días de vida que los lactantes alimentados con leche artificial, lo cual también contribuye a su bajo consumo de vitamina K. El consumo sugerido es de 5 a 15 ug/día.

La leche humana es deficitaria de vitamina D, conteniendo sólo de 40 a 50 UI/l de la misma. Debido a esta carencia se recomienda que los lactantes se expongan a la luz solar con frecuencia. Sería necesario con una exposición de 30 minutos en un lactante sin pañal o de unas dos horas si la exposición se realizara con el recién nacido completamente vestido.