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CÓLICOS DEL LACTANTE

CÓLICOS DEL LACTANTE

No es fácil saber porqué cuando todo parece ir bien el niño se pone a llorar, sobre todo cuando es el primer bebé, lo que puede generar un estado de tensión en la madre.

El llanto es la manera que tiene el bebé de expresar lo que le está pasando.

Esto no quiere decir que el niño deba llorar las 24 horas del día, pero tampoco se debe cometer el error de creer que cuando el niño llora algo va mal.

Algunos niños lloran dos horas o más durante la noche y otros gritan mucho, mientras que muchos duermen entre comidas especialmente durante las primeras semanas, o están muy tranquilos y relajados. No existe un patrón establecido.

En este apartado explicaremos algunos problemas frecuentes que afectan al lactante, pero sin ser considerados patológicos.

GASES

Cuando decimos que un lactante tiene gases, en realidad hacemos referencia a que ha tragado aire, quedando atrapado en su sistema digestivo.

En estos casos debemos hace que el aire salga. Para ello:

⦁ Sentando al niño en el regazo, con la palma de la mano en su estómago, apoyando la cabeza entre el pulgar y el índice, y con el resto de los dedos bajo el brazo del niño. La presión de la mano es la que debería sacar el aire, aunque también se pueden dar ligeras palmaditas con la otra mano en su espalda.

⦁ Apoyando al niño contra el hombro y frotando su espalda mientras su estómago está apoyado contra el cuerpo de la madre.

⦁ Acostando al bebé contra el regazo, apoyándolo en el brazo.

CÓLICOS DEL LACTANTE

Se trata de un síndrome caracterizado por llanto repentino y excesivo, sin causa identificable, entre las dos semanas y cuatro meses de edad, en un lactante sano.

Suelen desaparecer a los 3 ó 4 meses de edad gradualmente.

Se trata de un llanto incesante que suele acompañarse de encogimiento de piernas y enrojecimiento de la cara y el cuerpo. A veces tienen el abdomen distendido (hinchado de gases).

Debe considerarse normal que un  niño llore hasta un máximo de 3 hora diarias.

Si un niño cumple las siguientes características puede decirse que padece de cólicos del lactante:

⦁ Crisis de llanto habitualmente inconsolables.

⦁ Duración total diaria de al menos 3 horas. No tiene por que ser a diario, pero por lo menos 2 ó 3 veces a la semanay durante varias semanas.

⦁ Encogimiento de piernas.

⦁ Enrojecimiento de la piel con el llanto. Si la crisis de llanto es súbita, acompañada de palidez (el niño se pone blanco y suda) puede no ser una crisis propia de los cólicos sino algún problema más grave (invaginación intestinal etc).

⦁ Las crisis suelen predominar por las tardes y por las noches. Habitualmente aparecen tras las tomas.

⦁ Frecuentemente mejoran cuando se montan en el automóvil.

Las casuas de estos cólicos pueden ser diversas, como la inmadurez del intestino del bebé, o alguna causa alérgica o de intolerancia que, en casos de niños con cólicos muy llamativos, suelen mejorar al ser alimentados con leches especiales (donde la proteína de la leche de vaca aparecen parcialmente hidrolizadas, mejorando estos cólicos severos).

Tener cólicos en los lactantes es algo muy común, por lo que no debemos caer en el error de pensar que inmediatamente el niño puede padecer algún tipo de alergia o intolerancia.

Como tratamiento sólo se pueden tomar medidas paliativas como:

⦁ Convencerse de que se trata de un proceso banal y pasajero. Hace falta paciencia.

⦁ Si es preciso, ha de buscarse el apoyo de otros familiares que puedan quedarse de vez en cuando con el niño, y los padres deben hacerse turnos de alterne para dormir con él. Esto les tranquilizará y conseguirá abolir el factor psicológico.

⦁ No olvidarse de que el niño puede llorar por otros motivos como el frío, calor o hambre.

⦁ Suele decirse que todo movimiento o ruído rítmico alivian las crisis: pasearlo en automóvil, ponerlo al lado del televisor, balanceo de la cuna, mantenerlo en la posición de sentado hacia delante y darle masajes en la barriga con suavidad durante las crisis.