- José Antonio Galán Ceballos
- Nutrición y lactancia
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Poco dura la lactancia, o por lo menos, la lactancia exclusiva. Es el pensamiento que nos inunda cuando nuestro bebé se acerca al medio año de vida y llega el momento de introducir alimentos sólidos en su menú. ¡Pero si parece que nació ayer! Con lo sencillo que era alimentarlo sólo con leche. Llegó la hora de cocinar, experimentar con texturas, sabores, verle disfrutar cuando algo le gusta…
¿Quién dijo que la lactancia exclusiva es muy corta? Esto es mucho más divertido. Pero, ¿a qué edad exacta llega el momento de desempolvar nuestros libros de recetas?
Generalmente este momento llega entre los 4 y los 7 meses de vida de nuestro bebé. Cada niño es distinto y algunos estarán preparados antes que otros, y no hay una certeza absoluta sobre cuándo. Pero desde Mamás para Siempre os damos algunas pistas para saber si tu bebé ya está listo para los alimentos sólidos.
- Cuando se mete los alimentos en la boca ¿se los traga o los empuja con la lengua hacia fuera? Los bebés tienen el reflejo natural de sacar la lengua para expulsar alimentos de su boca. Si todavía tiene este reflejo, debes esperar.
- ¿Tu bebé es capaz de sostener la cabeza? Para comer alimentos sólidos, los bebés necesitan tener un buen control de la cabeza y del cuello y deben ser capaces de sentarse erguidos.
- ¿Tu bebé se interesa por los alimentos? Los bebés que miran fijamente la comida, la alcanzan, la agarran y que abren la boca están preparados para probar los alimentos sólidos.
No obstante, es conveniente hablar con tu pediatra antes de empezar a darle alimentos sólidos.
¿Y cómo debo empezar a darle alimentos a mi bebé?
Generalmente, los primeros alimentos sólidos que ingieren los bebés son papillas de cereales. Una vez ya han tenido esta primera toma de contacto y están acostumbrados a la ingestión de sólidos, puede ser un buen momento para introducir purés a base de verdura, fruta o carne.
Es importante introducir los nuevos ingredientes en su dieta poco a poco, y de uno en uno a poder ser. Es recomendable, además, ofrecerle alimentos con alto contenido en zinc y hierro, como los huevos, el pollo, la carne, las judías… ya que estos dos nutrientes son esenciales en su dieta a partir de los 6 meses.
¿Y cómo prevenir alergias?
No podemos prevenir, como tal, que nuestro bebé tenga alergias a ciertos alimentos. Lo que sí que tenemos que tener presente es que puede ser alérgico a algunos alimentos y por eso es importante seguir los pasos mencionados anteriormente de introducirlos en su dieta por separado y en pequeñas cantidades, a modo de identificar la causa de cualquier alteración en nuestro bebé y poder atribuirlo a un alimento en concreto.
Los alimentos que causan alergias de manera más habitual son: los huevos, la leche de vaca, los frutos secos, los cacahuetes, el marisco o el trigo.
No hay alimentos como tal a evitar por ser susceptibles de producir alergias. Hay alimentos que debemos controlar con mayor énfasis. Y una vez hemos comprobado que no les causan efectos adversos, podrán seguir tomándolos con total normalidad.
¿Y cómo puedo identificar una alergia alimentaria?
Los signos más habituales de alergia alimentaria que podemos identificar en nuestro bebé son los siguientes:
- Uno de los más característicos es la erupción en la piel que se produce tras la ingesta del alimento que le ha producido la alergia.
- La aparición de hinchazón abdominal o aumento de gases y ventosidades es otro síntoma a tener en cuenta.
- Los vómitos y la diarrea también pueden suponer la evidencia de un proceso alérgico.
- Los problemas para respirar o sibilancias (pitos al respirar) tras una ingesta evidencian una alergia alimentaria.
Si tu hijo presenta una reacción alérgica aguda es importante pedir asistencia sanitaria inmediata.
¿Y qué alimentos debemos evitar darles?
Cuando nuestro hijo cuenta con apenas unos meses de vida, hay una serie de alimentos que nos son recomendables para su salud:
- Alimentos con azúcares añadidos y edulcorantes.
- Miel. Debemos evitarla hasta que el bebé cumpla 12 meses, ya que podría causarle botulismo.
- Productos lácteos no pasteurizados.
- Leche de vaca, hasta los 12 meses.
- Cualquier clase de alimento susceptible de producir atragantamientos: como los frutos secos, las palomitas de maíz, las zanahorias crudas, las uvas…
¿Y mi bebé necesita agua?
Los bebés sanos no necesitan de agua adicional. La leche materna o la fórmula le brindan todo el líquido que necesita. Sin embargo, puedes ofrecerle un poquito de agua cuando empieces a darle alimentos sólidos. Usa un vaso con boquilla y limita el agua a no más de una taza al día.
¿Qué cambios observaré después de que mi bebé comience a comer alimentos sólidos?
Cuando tu bebé comience a comer alimentos sólidos, sus heces se volverán más sólidas y de color variable. Debido a los azúcares y a las grasas agregados, también tendrán un olor más fuerte.
Como veis, son muchos aspectos a tener en cuenta a la hora de afrontar la transición a la alimentación sólida. Una nueva etapa en la intensa andadura de vuestros bebés.
Y para haceros esta transición un poco más sencilla, desde la Farmacia Online Mamás para Siempre os ofrecemos una selección de papillas, idóneas para introducir en los alimentos sólidos a vuestro bebé:
Y vosotras, ¿Cómo afrontasteis esta transición? ¿Fue complicado?